Portada Claretianos.cl
pastoral juvenil padre mariano telar

Sitio del Padre Mariano Avellana
su vida su misión bitácora espiritualidad vocación por los pobres realidad hoy súplicas
Cárceles, ayer y hoy. .  

REALIDAD CARCELARIA Y PASTORAL PENITENCIARIA

* Escrito en el año 2004

DATOS GENERALES

En proporción de habitantes, a nivel mundial, Chile es el 5º país, con mayor población en Reclusión. Somos una sociedad, un país castigador...

Desde Arica a Porvenir hay 117 unidades o cárceles. Actualmente, con una población de 36,500 reclusos. El 69% de la población penal la constituyen jóvenes de entre 18 y 29 años. Desde 1995 se registra una tasa de crecimiento anual promedio de 7.3%. Existe un Déficit carcelario (estructura) de 60%, que se quiere suplir con 10 nuevos penales concesionados, el 60% de los reclusos reincide y vuelve a delinquir..

La Institución de Gendarmerá la componen: 10.000 funcionarios

Sacerdotes con el compromiso o nivel de capellán, son 40 en el país.

Desde 1990, ha crecido notoriamente la integración de Capellanes en Gendarmería, además se cuenta con 5 o más Diáconos Permanentes en este mismo compromiso. Hay una Religiosa en nivel de Capellán ( en la VI región), es coordinadora regional. Además hay cerca de 10 religiosas que asesoran en la Pastoral Penitenciaria. Actualmente hay 1.000 laicos comprometidos y que son agentes en el servicio pastoral en las cárceles en el país...la mayoría son mujeres.

MOTIVACION DE LA MISION CARCELARIA

Jesús, tanto en su estilo de vida personal como por su enseñanza, siempre manifestó su amor preferencial por los pobres. Estuvo verdaderamente cerca de los marginados de la sociedad, de los enfermos y de los pecadores, y con una permanente inclinación hacia los que más sufren.

Nuestro primer servicio es mirar y acompañar el dolor de tantos millares de hermanos nuestros que en las cárceles del país, sufren la privación de libertad. Es una multiud de hombres y mujeres. Un buen porcentaje de ellos son jóvenes. No queremos en modo alguno juzgar y menos condenar a las personas en las cárceles. Solamente nos dirigimos a ellos con una Mirada de respeto y misericordia como la del mismo Jesús.

Quienes ingresan a las Cárceles en Chile son en su gran mayoría personas que vienen de hogares muy modestos. Esta es una realidad que debe hacernos reflexionar profundamente, y que nos cuestiona como comunidad de creyentes. ¿Por qué son los más pobres los que normalmente integran la población reclusa?..

La mayor parte de los delincuentes que llenan nuestras cárceles provienen de familias que viven en una inseguridad social y económica profunda, en condiciones de grave necesidad. Personas que sufren múltiples carencias. Elos no nacieron delincuentes, se han hecho delincuentes..

Muchos de ellos han sufrido por la falta de pan en sus mesas, de afecto familiar en sus hogares y por limitaciones de oportunidades ante la vida. Han caído en el delito y han sido catalogados como delincuentes . su paso al acto delictivo es la manifestación de su desamparo y con mucha frecuencia es una protesta, una manifestación de su malestar interior contra una sociedad que no los considera, que les es ajena, y que consideran injusta. Esta situación debe interpelarnos a todos sobre nuestra responsabilidad en su conducta, porque de sus actos somos todos en parte responsbles.

Sin pretender liberar de responsabilidad personal a los internos, puesto que generalmente la tienen y sin olvidar a las víctimas que han provocado sus hechos, a la hora de emitir un juicio de valor, debemos tener en cuenta los factores estructurales y de hostilidad ambiental a los que han tenido que enfrentarse: su entorno familiar, su lucha por la sobrevivencia su situación socio-economica y cultural, sus niveles de educación, los grandes complejos de inferioridad, etc.. Frente a los desenfrenos de abundancia muy reñidos con las normas éticas mínimas de justicia social..

Lo anterior no significa que la sociedad no tenga el derecho de protegerse contra la delincuencia y la criminalidad; efectivamente la tiene. Pero es necesario preguntarse si podemos considerar la prisión como un triunfo de la sociedad contra la delincuencia, o más bien es un síntoma del fracaso de toda una sociedad que no ha sabido incorporar a todos los miembros de la comunidad en las normas mínimas de una convencia humana y pacífica.

Debemos preguntarnos también si el derecho de salvaguarda que tiene la sociedad contra la criminalidad y la delincuencia le da derecho y poder para establecer una sanción como es la cárcel, que no pocas veces, más que rehabilitar al hombre o mujer encarcelado, lo destruye.

Estas y muchas otras preguntas, que están en la raíz del sistema carcelario actual, debemos hacernos, como cristianos, para establecer nuestro enfoque en la pastoral penitenciaria, teniendo siempre como marco orientador la Palabra del Señor: "Acuérdense de los Presos, como si ustedes estuvieran con ellos en la Cárcel" (Heb, 13,3). "Estaba en la Cárcel y viniste a verme" (Mt. 25,36)

CONSECUENCIAS DE LA RECLUSION

La reclusión es, sin lugar a dudas, una de las más fuertes sanciones formales y sus límites y extensiones son, en general, conocidos. La reclusión genera un conjunto de consecuencias desconocidas por la Sociedad, las que aún sin existencia legal ni conocimiento público parecen tener una fuerza aún más castigadora..

Tales consecuencias secundarias van más allá de la persona condenada y se prolonga más allá del tiempo impuesto por la condena. Así, cuando se recluye a alguien, se está castigando simultáneamente a muchas más personas y tales castigos tienden a prolongarse en el tiempo, en el mediano y largo plazo.

La privación de libertad es un duro castigo para quien está preso y también es una situación muy dolorosa para su familia.

La familia del interno, además del sufrimiento que significa para el Preso su pérdida de Libertad, se une generalmente la merma en las relaciones afectivas con su grupo familiar, las cuales terminan a menudo por romperse cuando el período de reclusión es demasiado prolongado. El agente pastoral debe preocuparse de esta situación, estableciendo canales de comunicación y servicios concretos de atención a las familias de los encarcelados.

DESAFIOS DE LA PASTORAL PENITENCIARIA

Humanización de las cárceles

En primer lugar, se trata de alcanzar niveles urgentes y crecientes de humanización en la realidad carcelaria. Ante todo, la vigilancia y el orden deben estar impregnados de HUMANIDAD.

Sabemos que en las cárceles la vida de las personas se ve afectada, además de otros factores, por un sistema de relaciones inter-personales entre los propios reclusos, que es, en muchos aspectos profundamente atentatorio y vejatorio de la dignidad humana. Una tarea central del quehacer pastoral, en consecuencia, es promover relaciones de mayor respecto entre los reclusos. Ello requiere de un trabajo directo con los encarcelados, y de búsqueda de un sistema penitenciario más humano, tarea difícil, pero ineludible.

La cárcel, más que rehabilitar a quien ha delinquido, suele destruir profundamente sus valores de persona humana, aplastando todavía más su dignidad personal.

Vemos con mucha preocupación la necesidad de integrar más en la pastoral de conjunto de las iglesias locales (Diócesis) parroquias, comunidades cristianas, movimientos apostólicos y establecimientos educacionales de Iglesia, el quehacer de la pastoral penitenciaria y, tomemos conciencia de ese tremendo dolor humano encerrado dentro de esos altos muros.

Asimismo, vemos muy urgente el asignar especial consideración a la familia como elemento decisivo en la recuperación del recluso. De esta manera, una tarea trascendental de la Pastoral Penitenciaria consiste en restaurar los vínculos rotos, fortalecerlos o establecerlos, cuando estos no existan. Poner en vivencia los valores afectivos de la vida familiar para alcanzar la reconstrucción de ésta.

Parece fundamental que para aproximarnos al tema que nos ocupa y preocupa, es de gran significación el servicio de ACOGIDA E INSERCION ETAPA, POST-CARCEL. Con lo anterior se desea enfatizar la MARCA CARCEL que se imprime en el Alma y mente del hombre o mujer que ha sufrido la reclusión.

No en vano algunos expertos en el tema han señalado que la "Socialización de un hombre o mujer es más fácil cuando no ha tenido experiencias de reclusión".

La sociedad debe afrontar el problema de la delincuencia y la situación actual de la cárcel no tanto desde aspectos jurídicos penales y de tranquiladad social, como desde LAS CAUSAS QUE LO GENERAN.

Para los internos que vivirán su etapa de "Post-Cárcel y no tienen a dónde ir o son de lejos y todavía no tienen como normalizar su realidad, estamos trabajando para obtener una Casa de acogida en Antofagasta, para la II región.

Esta misión en las cárceles trasciende los límites puramente humanos y se proyecta a categorías profundas de la persona, sino que debemos seguir adelante, penetrar en las personas "Infundir y desarrollar en ellas el germen de una Fe Viva, de un arrepentimiento sincero, de un tranquilo ordenamiento de su vida.

Organizar la coordinación de la pastoral a nivel regional. Dos asambleas al año, de todos los agentes pastorales penitenciarios. Tener reniones con los responsables de cada pastoral de las unidades (cárceles). El P. Capellán, realizar Visitas-Encuentros de Animación a las cárceles de la región, como momentos de coordinación, formación y animación.

AREA ESPIRITUALIDAD PENITENCIARIA

Cuando hablan de evangelizar al mundo penitenciario nos referimos a un desarrollo integral de los internos donde sean valorados como personas y tratadas con dignidad de hijos de Dios, los cristianos agentes pastorales ponemos la luz para que impregne todo esfuerzo rehabilitador cimentado en el reconocimiento del pecado y el amor misericordioso de Dios.

  • Participación activa en retiros para internos, familiares, agentes pastorales y funcionarios.
  • Celebración de la Semana Santo, Mes de María, Navidad.
  • Vida y celebración de los Sacramentos, Bautismo, Confirmación, Comuniones.
  • Evangelización en sectores del penal, en cada patio tener encuentros directos.
  • Formación de estudio bíblico, no más de 15 internos. Charlas y Reflexiones de Formación.
  • Atención de confesiones y atender personalmente al interno
  • Continuar el proceso de acompañamiento Personal del Interno
  • Continuar los días sábados la celebración de la Eucaristía o Liturgia de la Palabra. En las visitas a los sectores, motivar un momento de oración desde su misma realidad o ambiente que conllevan cada día.

AREA FORMACION PENITENCIARIA

Formación personal o a distancia desde esta Capellanía Regional, para agentes Pastoral Externos, funcionarios de todas las unidades con temas que aporten al conocimiento del hombre y la mujer de hoy.

  • Realizar cursos de formación o escuela de agentes pastorales externos y de internos en todas las unidades de preparación durante los meses de enero y febrero.
  • Configurar el trabajo pastoral en catequesis personal y de los sacramentos para los internos (as)
  • Formar un grupo de Liturgia y la formación de un coro pastoral con apoyo a los servicios religiosos.
  • Formación de servicio de secretaría para la capellanía local, para una buena administración de oficina y de preocupación de la población penal, en todo lo referente a los asuntos procesales. (escritos).
  • Hacer de la oficina de pastoral, un centro de acogida, de servicio al interno. Lugar de organización y animación de actividades pastorales.
  • De abril a noviembre de cada año, realizar la preparación para los que aceptan y piden asumir la vivencia de los sacramentos.

AREA SOCIAL PENITENCIARIA

En todo tiempo la iglesia católica se ha preocupado por la asistencia a las personas más necesitadas. Sin embargo, es absolutamente necesario que esta pastoral se haga cargo de diversos problemas sociales que afectan al privado de libertad.

Al interior del penal hay un amplio campo de necesidades y en ello es indispensable la activa cooperación de esta Area Social penitenciaria de la Pastoral Externa.

Para este efecto es necesario mantener una bodega local, donde se concentre los recursos de alimentos no perecibles, frazadas y otros a cargo de la Coordinadora Local, para su distribución y reservas de "EMERGENCIAS",. En esta Area Social se debe considerar al interno (a) y su familia.

El agente Pastoral en esta área social debe vivir la realidad personal y social del encarcelado, captar las angustias y necesidades sin derrumbarse frente a los problemas, el dolor, las mentiras o el aprovechamiento del cual también puede ser objeto.

El agente pastoral penitenciario es un testigo que sigue las huellas del buen Samaritano, se detiene en el dolor, sana las heridas, acompaña al encarcelado y su familia, y lo principal es quien le ayuda a descubrir el amor de Dios responsablemente.

No significa que la pastoral debe y puede resolver sino todos, al menos varios o tal vez entre estos los más urgentes problemas del Area Social Penitenciario.

Las personas que salen libres les cuesta extremadamente tomar la perspectiva de la calle, por que estaban muy acostumbrados a caminar por los estrechos pasillo de "SU CALLE" dentro del penal.

La pastoral penitenciaria debe conducir a la acogida y reinserción del interno(a) y su familia al seno de la comunidad social.

La pastoral Penitenciaria experta en "relaciones humanas, es el organismo, de la iglesia, mejor dotada para estructurar la pastoral de la ACOGIDA Y DEL ACOMPAÑAMIENTO - POST CARTCEL, al segmento de los privados(as) de libertad (Plan Pastoral del Seminario Nacional de Pastoral Penitenciaria año 2001 en Llo-Lleo

En el campo de salud

  • Podría ser el trámite de hospitalización el el exterior cuando no haya familiares que lo puedan hacer.
  • Consecución de medicamentos, algunas veces el interno no tiene como conseguir los remedios, habrá que estudiar como hacer el trámite de las "recetas"(Municipalidad, muestras médicas, Cruz Roja)
  • Apoyo de salud a los familiares, de acuerdo a las visitas domiciliarias, ver posibilidad de ayuda al grupo familiar del interno (a)

Servicio de Comunicación con el exterior

  • Este se trata de contactar algún familiar del interno, por motivos de urgencia, o cuando sea solicitado por él.

Campañas o actividades

  • Motivar en Capillas, Parroquias, Movimientos, Colegios: campañas para recolectar ropa, uniformes, zapatos, etc. Y en actividades del día de la madre, del padre, del niño, fiestas patrias, navidad y cursos de verano (golosinas, globos, jugos, etc.)

Analizar situación actual..lo díficil que es para uno perdonar

ver cómo la televisión aviva ambición y pasiones


Cárceles, ayer y hoy
Realidad carcelaria y pastoral penitenciaria
Principales delitos de la población reclusa condenada en Chile
Estadísticas de la población penal en Chile
  Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos
  La crisis del sistema penitenciario chileno
  Derechos humanos en las cárceles chilenas:
CÁRCELES SIN PERSONAS