 |
Nacimiento
Era una primaveral mañana del 16 de Abril de 1844. Había sol y
los campos se veían verdes mostrando sus frutos que tendían a la
sazón
En la casona blasonada de Los Avellanas, situada en el pueblo de Almudévar,
había revuelo de mujeres: familiares y vecinas se habían apersonado
junto al lecho de Rafaela, pues había llegado el momento del nacimiento
de su quinto hijo.
Don Francisco, el esposo, había sido relegado a la cocina de la casa porque
el nacimiento de un niño "era cosa de mujeres".
Sentado, afirmado en la mesa, miraba a su tres hijos que se entretenían
jugando...
¿Cómo será el hijo por nacer?.... ¿Hombre o mujer?
....y oraba a Dios pidiéndole que fuera más fuerte en su salud
que su primogénita Rafaelita, que sólo había vivido un mes
y medio...
De pronto se escuchó un griterío de mujeres en la alcoba de Dña.
Rafaela y a la vez un llanto de un recién nacido....
Se abrió la puerta y se asomó Mariana, su hermana, que le gritó:
- ¡Albricias, Francisco! ¡Es un varón!
Francisco Avellana, el padre, sin grandes aspavientos pero con una sonrisa de
satisfacción elevó una oración de acción de gracias
a Dios y le pidió vida y salud para su quinto hijo.
Había nacido en Almudévar, pueblo aragonés de España,
quien pasados los años en Chile lo llamarían: "el santo P. Mariano"
< Regresar a Bitácoras
|
 |
 |
Almudévar
España |
|